domingo, 5 de julio de 2009

Léelo, por si ayuda

México no está conforme
Sergio Pérez Portilla

Cada vez que se realiza una jornada electoral, en estos últimos tiempos, la dinámica sigue siendo la misma: promoción hasta el hartazgo de los partidos políticos, que prefieren regalar playeras, paraguas, gorras, y algunos otros artículos publicitarios (¡claro!, ¿o acaso se trata de apoyos para el desarrollo individual que se manifieste en el colectivo? No. Son eso: publicidad) a buscar el diálogo sincero, el análisis de la realidad y la consecuente toma de decisiones basada en dicha lectura; luego, la descalificación mutua entre partidos; además las encuestas preliminares (con las que luego se abanderan los candidatos no electos, como si todos los encuestados hubiesen ido a votar); y por último, y no tratando de agotar el tema, está el voto del pueblo, que puede ser razonado, no razonado, o no emitido. Lo que nos interesa es hablar precisamente de este último punto: el voto.

El voto razonado es el mejor. Está basado en el conocimiento y en la comprensión de las propuestas de los candidatos, pero también se toma en cuenta el desenvolvimiento y la coherencia que ha tenido el partido que lo avala, sin llegar a emitir juicios condenatorios. Pero el voto razonado tiene algunas malinterpretaciones: existe el voto razonado basado en la conveniencia personal, en el cual, aunque se conozcan las deficiencias de las propuestas, se emite debido a que si resulta ganador dicho candidato (a veces lo es más por el partido) habrá una consecuencia favorable para el votante, aunque esto no implique en absoluto que haya una mejora para el país o para la localidad. Aquí encontramos a los “militantes” de hueso colorado. Otro error es el anular el voto, y explico por qué: quien lo defiende dice que se ha estudiado las propuestas y que ninguna es suficientemente buena, o que los candidatos en realidad no harán nada, o que los partidos buscan su conveniencia. Vamos aclarando el panorama: ninguna propuesta es en realidad buena para nuestro México, porque no hay al momento un solo partido que en sinceridad y honestidad busque el bien común dejando en último lugar (y no digo en segundo) el bien propio. Si siguiéramos esta ideología, entonces nunca deberíamos votar. Algunos más dicen que anular el voto es una forma de expresar la inconformidad de los ciudadanos con respecto a los gobernantes y sus prácticas egoístas. Pero, ¿es que acaso hay alguien que dude que estamos inconformes? ¡Claro que no! ¡México no está a gusto con sus dirigentes, y eso no es novedad para nadie! Y anular el voto, opino, no es la mejor opción en este día. Es cierto que hay que levantar la voz, pero no de esta manera, porque si el órgano encargado de controlar las elecciones tuviera una propuesta de con cierto número de votos anulados declarar desierta la convocatoria, y pedir otra vuelta con nuevos partidos y nuevos candidatos, con propuestas diferentes, entonces yo invitaría vehementemente al voto anulado. Pero no es así, no está contemplada una alternativa.

El voto no razonado, por otra parte, es el de aquellos que llegan sin conocer a los candidatos ni sus propuestas, pero que “cumplen con su deber cívico y hacen uso de sus derechos” al elegir a los próximos gobernantes. Si el voto razonado tiene sus bemoles, el no razonado es un volado, donde lamentablemente es más fácil equivocarse que atinarle.

Por último el voto no emitido, o el famoso y tan de moda abstencionismo. Es resultado de muchas cosas: lagunas mentales temporales (¿era hoy? ¡Se me olvidó!), exceso de trabajo durante la semana (¡no, hoy tengo que descansar!), don de clarividencia (¿para qué si ya sé que va a ser lo mismo de siempre?), entre otros. Una disculpa, pero no pude evitar los sarcasmos. El abstencionismo en realidad es una forma de dejar la responsabilidad propia en hombros de otros, y si esos otros no eligen con madurez, ¿cómo podemos quejarnos si nosotros mismos lo provocamos? Es un problema serio, porque no se logra ver (y me refiero únicamente a aquellos que pudiendo votar no lo hacen, no a aquellos que queriendo no pueden, porque no es regla general que querer es poder) que somos seres en relación, y de hecho estamos en una íntima relación con nuestros compatriotas. Lo que afecte a México, por mucho que me cueste verlo, me afecta a mí.

La invitación que podríamos hacer es esta: conocer las propuestas y en consecuencia votar, pero no dejar el proceso ahí, sino evaluar el trabajo realizado, haciendo lo que nos corresponde –que sería exigir a los elegidos, nunca decirles ganadores, que cumplan, porque la patria cada vez lo reclama más, y una gota derrama el vaso, y trabajar en conjunto con ellos–, para por una vez celebrar como nación soberana e independiente los resultados que nos den la dignidad de ciudadanos, y no celebrar simplemente los resultados de los comicios.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

SIIIII!!!
CLARO

VOZ DE LIDER EEEHHH!!!

ESO ES TODOOOOO
YO POR ESOOOOO VOTE!!!!
BIEN RAZONADO!!!!
JAJAJJA

viste que en la parte de abajo dice:
si usted esta interesado por votar por otro partido no registrado ponga su nombre???

o seaaaa

.....

por eso yo vote por.........................................................................................................

El revenrendo Serchhhh!!! mejor conocido como Padre Sergio (E.F.C.A) jajajajaja


bye
besos

Diegory dijo...

ooooourale jejeje
ps si iio tmb vote...
y lei esto despues de...
pero concuedo contigo del voto razonado, no habiapensado eso del abtencionismo y todo eso... jejej
pero si es cieerto eh...
muchas grax por tuayuda...
animo sergio...
cuidathee nos estamos viendo muuuy pronto see you

Anónimo dijo...

Feliz!!!

De las dos estaciones que tenia que pasar el tren... una dio visto bueno, no fue necesario checar las llantas jajajaja estaba todo bien !!1

falta la segunda estacion!

no manches estoy feliz!!!!

Sergio dijo...

Pues la idea era esa, claro, abrir un poco el panorama. No tengo la última palabra, pero la voz que tengo quise levantarla.

Por cierto, este artículo debía haber salido precisamente ayer, 5 de julio, en el Diario de Xalapa, pero por alguna "extraña" razón no salió. ¿Qué habrá pasado?