jueves, 24 de abril de 2008

Otro escrito


Reflejos
Sergio Pérez Portilla

Vamos conociéndonos. El tiempo es lo de menos, no sabemos si nos queda más o menos, así que aprovechemos para compartir el interior, pues ya compartimos un lugar, vereda que nos acerca y avenida que nos aleja.
Dime, si no tuvieras nombre, ¿cómo debería llamarte? ¿Con qué debería identificarte, qué describe tu esencia? Sin duda no te llamarías tú, aunque para mí lo seas, un tú.
Dime, si no tuvieras padres, ¿quiénes te habrían procreado, cuándo? ¿Los escucharías, escucharías sus palabras de experiencia?
Dime, que quiero conocerte, quiero escucharte y que me escuches, que me conozcas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

:0)!